| El Departamento
El departamento Itapúa es el séptimo departamento del Paraguay, ubicado en el sur del país; la tierra colorada de Itapúa es la una zona eminentemente agrícola, en cuyas tierras pobladas por immigrantes y compatriotas paraguayos que conviven y colaboran, se cultiva y cosecha la mayor parte de la producción agrícola nacional que se exporta al mundo entero.
La Capital
Nuestra Señora de la Encarnación es el nombre de la ciudad capital de éste departamento; de pujante desarrollo y una rica historia, la tercera ciudad en importancia en el Paraguay, Encarnación es hoy por hoy una puerta al Mercosur, una ciudad que crece día a día gracias al trabajo y tesón de sus habitantes.
La Bandera
La franja Verde: Simboliza la riqueza agrícola en sus distintos rubros; la Soja, el Arroz, la Yerba Mate, el Trigo, etc., nuestros Montes y nuestras Selvas, los que en su conjunto le dan el nombre de Granero del País.
La franja Blanca: En el medio de mayores dimensiones que los demás representa la Paz, la pureza del Alma y el Espíritu Pacífico e indomable de la Raza.
La franja Roja: Sobre la tierra roja, crecen la exuberancia de nuestros cultivos y sobre ella la Paz. Tierra colorada como producto de la fuerza y la pujanza de nuestra gente, la que en amalgama de razas, cultura, cultura, trabajo y tesón construyen día a día la grandeza del Departamento.
Informaciones Generales
Superficie: 1.652.500 hectáreas ( 10,3% de la Región y 4,0% del país)
Población: 447.081 habitantes (9,1% del país)
Capital: Encarnación.
Situación geográfica: 26º06'-27º30' latitud sur y 54º20'-56º45' longitud oeste
Distritos: 29 ( Encarnación, Bella Vista, Cambyretá, Capitán Meza, Capitán Miranda, Nueva Alborada, Carmen del Paraná, Cnel. Bogada, Carlos A. López, Natalio, Fram, Gral. Artigas, Gral. Delgado, Hohenau, Jesús, Leandro Oviedo, Obligado, Mayor Otaño, San Cosme y Damián, San Pedro del Paraná, San Rafael del Paraná, Trinidad, Edelira, Tomás Romero Pereira, Alto Verá, La Paz, Yatayty, San Juan del Paraná y Pirapó).
Población: El departamento de Itapúa tiene una población aproximada de 447.081 habitantes con una densidad de 22,8hab/km2 y una tasa de crecimiento del 3,7%.
El Ciclón de Encarnación (Reseña Histórica)
En la noche del 20 de septiembre de 1926 gran parte de esta ciudad quedó destruida por un ciclón, fenómeno meteorológico que dejó un tendal de víctimas.
El hecho - más allá de sus connotaciones trágicas - dejó sellada una definitiva hermandad con la vecina Posadas, que a través del río tendió un gran puente solidario sin precedentes en la historia de ambos pueblos.
Las crónicas de la época recuerdan que desde la mañana de aquel día, víspera de primavera, hubo lluvias con vientos de cierta intensidad. Aproximadamente a las 18:20 se sintió llamativa calma hasta que de pronto, desde el medio del Paraná un tornado de aproximadamente 400 metros de ancho ingresó por la Villa Baja arrasando con todo lo que encontró a su paso continuando con la parte alta de la ciudad hasta llegar a la localidad de San Miguel Curuzú, con ráfagas de hasta 200 kilómetros por hora.
Al respecto en el libro titulado "La catástrofe de Encarnación" del escritor chileno Gajardo Bustamante ( Firmaba con el seudónimo "Orangel Delmar" ) se relata: "Las casas caían derrumbadas al instante al igual que los árboles arrancados de raíz. Quebró postes de alumbrados, promovió una danza infernal de chapas de zinc que volaban de un lado a otro chocando entre sí, convertidas en filosas cuchillas". El jefe de la usina de nombre Juan Perotti corrió a desconectar los motores, falleciendo electrocutado. Su sacrificio salvó muchas vidas y fue un verdadero héroe civil. Hace un tiempo atrás la Municipalidad de la ciudad reconoció el acto heroico del humilde empleado y hoy una calle de nuestra ciudad lleva su nombre.Catedral de Encarnación
Tras amainarse los efectos del ciclón volvió a llover intensamente. Desde la iglesia, actual Catedral, fue bajando en medio de la oscuridad el padre Jorge Kreusser, el primero que se percató de los daños provocados, socorriendo como podía a centenares de personas heridas en medio de los escombros y de la oscuridad.
El sacerdote convenció a un alemán llamado Jorge Memmel, dueño de una canoa, a cruzar el río en busca de ayuda. Así lo hizo y a remo y botador llegaron a la Prefectura de Posadas donde los recibió el jefe, quien lo acompañó hasta la Casa de Gobierno donde en ese momento comenzaba una fiesta estudiantil que se suspendió de inmediato al conocerse la noticia.
El doctor Héctor Barreyro, a la sazón gobernador de Misiones dispuso los primeros auxilios, formándose una cadena solidaria que hasta hoy se recuerda. Del hospital Regional partió en la madrugada del 21 un equipo encabezado por los médicos Rodolfo Torres y Edmundo Barreyro, acompañado de un grupo de monjas y enfermeras. Numerosas familias encarnacenas que quedaron en el desamparo fueron alojadas en casas de Posadas, donde también funcionó un banco de sangre e improvisado albergue de heridos en la Logia Roque Pérez. Todas las embarcaciones surtas en el puerto local; incluidos los ferro barcos quedaron a disposición para auxiliar a las víctimas. Este gesto fraterno tuvo su reconocimiento en un monolito erigido en el Parque de la República del Paraguay y en placas colocadas al pie de la estatua de la Libertad en la plaza 9 de Julio. Manuel Ortíz Guerrero, uno de los creadores de la Guarania y recordado poeta paraguayo escribió un poema dedicado a Posadas titulado Gratitud, en cuyos versos dice "Hermano argentino/ si a la antigua playa de Encarnación llegas un anochecer/ y al saltar a tierra tuya y paraguaya vieras un espectro blanco de mujer / que un ramo de lirios arroja a tu paso/ háblale: es mi alma. Te tiende un abrazo/ el abrazo enorme de mi gratitud..." |
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